Trufas con alma
El aroma es el alma de la trufa negra. Siente el aroma de las trufas salvajes
o de las recolectadas en plantaciones sostenibles de las sierras de Teruel
Trufa negra de plantación sostenible
Procedentes de nuestra plantación, gestionada bajo criterios de sostenibilidad ambiental (sin utilización de agroquímicos de síntesis ni sustratos de origen artificial). En estas plantaciones se permite la convivencia de los árboles truferos con la vegetación natural de la zona, cuidando el bioma de los suelos y en definitiva acercando la producción de la trufa a condiciones silvestres, más naturales. El resultado son trufas “limpias”, de alta calidad aromática.
La presentamos en diversos tamaños. También se pueden comprar en trozos, que conservan las mismas propiedades pero a un precio menor.
Trufa negra silvestre
La trufa silvestre mantiene las propiedades genuinas que el consumidor busca: un aroma intenso y un sabor inconfundible.
Se trata de una trufa obtenida directamente del monte. Genuina, ecológica, aromática y sostenible desarrollada en un medio silvestre sin la presión característica de un cultivo.
Criada en algún rincón de los inmensos bosques que nos rodean.
La presentamos en diversos tamaños. También se pueden comprar en trozos, que conservan las mismas propiedades pero a un precio menor.
Trufa negra silvestre
La trufa silvestre mantiene las propiedades genuinas que el consumidor busca: un aroma intenso y un sabor inconfundible.
Se trata de una trufa obtenida directamente del monte. Genuina, ecológica, aromática y sostenible desarrollada en un medio silvestre sin la presión característica de un cultivo.
Criada en algún rincón de los inmensos bosques que nos rodean.
La presentamos en diversos tamaños. También se pueden comprar en trozos, que conservan las mismas propiedades pero a un precio menor.
Apreciar la trufa
El alma de la trufa es el aroma, que perfuma los alimentos dotándolos de matices insospechados. Por eso es ideal como condimento en todo tipo de platos. Su uso en la cocina es muy fácil y permite conseguir excelentes resultados.
La trufa negra (Tuber melanosporum) debe consumirse fresca, preferiblemente en las 48 horas posteriores a su recolección.
La mejor manera de apreciar este aroma, es con unos platos de preparación muy sencilla. En este apartado te damos algunos consejos para conseguir el máximo provecho de este producto tan especial.
Visitas truferas
Nada más divertido y gratificante que acompañar a un “trufero” a la búsqueda de la preciada Tuber melanosporum o trufa negra. Viviremos en nuestra propia piel la emoción del perro al percibir la trufa y como el buscador la extrae de la tierra. ¡Y nos llevaremos a casa nuestras propias trufas!